Todos los lunes y miércoles nos tocaba educación física en 5º de la antigua enseñanza general básica. Rondábamos los diez u once años aproximadamente. Después de cada clase nos daban un ratito de deporte, normalmente fútbol.
En una pared entre blanca-amarillenta y roja, desconchada por el tiempo y por los pelotazos que sufría diariamente, nos elegían los dos mejores de la clase, uno a uno, precedido por “un pares o nones” para empezar la selección.
Los demás, calculo que unos veinte como mínimo, esperábamos de espaldas a la pared, como un stand de artículos a la venta. Todos queríamos ser elegidos lo antes posible, ya que eso significa que eres mejor que los que van después de ti, y por supuesto, peor que los que van antes.
Siempre he sido muy observador y por entonces ya lo era. No estaba en la cabeza de mis compañeros, pero podría asegurar que esa misma situación, cada uno la vivía y la sentía de una manera diferente.
Los dos compañeros que elegían se sentían líderes, seguros de ellos mismos y con una autoestima (por lo menos en ese momento) por las nubes.
Sin embargo, las emociones que sentíamos los que esperábamos ser elegidos, seguro que fueron muy dispares y heterogéneas. Hagamos un ejercicio de empatía… nervios, estrés, ansiedad, miedo al qué dirán, miedo al rechazo, alegría, tristeza, enfado, impotencia, inseguridad, afán de superación, desmotivación, preocupación….Una situación cualquiera, que seguro que para algunas personas se quedó en el olvido y para otras pudo ser incluso traumática…
Esta pequeña experiencia infantil, más todas las que me ha tocado vivir a partir de ese momento, me encaminaron al apasionante mundo de la inteligencia y educación emocional, y a la enseñanza de las herramientas necesarias para gestionar y afrontar las emociones y sentimientos que sentimos a lo largo de nuestra vida.
En 2004 me diplomé en Magisterio especializado en Trastornos de Audición y Lenguaje, y posteriormente en el año 2007 me licencié en Psicopedagogía. Formación académica que completé en el año 2011 con el Máster Internacional de Neuropsicología Clínica por la Universidad Europea Miguel de Cervantes.
Mi experiencia profesional desde el año 2003, se ha centrado fundamentalmente en la formación e investigación, dirección y gestión de equipos y en la orientación y aprendizaje emocional. Es precisamente en el aprendizaje de la inteligencia y la educación emocional, donde centro mis intervenciones tanto a nivel particular como empresarial (RR.HH) (Nº de Colegiado oficial: 1426/44361626).
En resumen, ayudar y orientar mediante el aprendizaje del manejo del conflicto, habilidades sociales, autoconcepto, autoestima, relaciones interpersonales, gestión del equipo, liderazgo, estrés, autoestima…
Actualmente estoy realizando el Doctorado en el Departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba bajo la dirección del Dr. Juan Antonio Moriana Elvira.
La base de mi trabajo
“En un sentido muy real, todos nosotros tenemos dos mentes, una mente que piensa y otra mente que siente, y estas dos formas fundamentales de conocimiento interactúan para construir nuestra vida mental”.
– Golleman